Energía de Misiones: más de 300 despidos en un año y una política de “tolerancia cero” ante irregularidades

Hace 8 meses Provinciales

La empresa provincial Energía de Misiones atraviesa un proceso interno de reestructuración que ya dejó más de 300 empleados fuera de la plantilla durante el último año. La decisión forma parte de una política de control y disciplina laboral que busca mejorar la eficiencia del servicio eléctrico en toda la provincia.


De acuerdo con fuentes vinculadas a la prestataria, el número de trabajadores se redujo de unos 2.000 a alrededor de 1.700, en medio de auditorías, sumarios y sanciones por incumplimiento de tareas. Además, se mantienen congeladas las nuevas incorporaciones y los pases a planta permanente, lo que genera preocupación dentro del personal y los gremios.


Un caso que marcó un precedente


Recientemente, la empresa resolvió el despido de un empleado encargado de tomar el estado de los medidores, tras detectar que registraba consumos falsos desde su domicilio.

La maniobra fue descubierta luego de reclamos de usuarios que notaron errores en sus facturas y presentaron denuncias. Tras una investigación interna, se comprobó la falsificación de datos y se dispuso la expulsión inmediata del trabajador, reforzando el mensaje de “tolerancia cero” ante cualquier irregularidad.


Control y disciplina laboral


Empleados de distintas áreas aseguran que la conducción actual mantiene una línea estricta de control sobre horas extras, asistencia y recorridos diarios, con un seguimiento constante de las tareas.

“Ahora todo se revisa. Si no cumplís con lo que te corresponde, te abren un sumario”, comentó un trabajador con más de diez años en la empresa.


Desde la gerencia, en tanto, se defiende el proceso como una medida necesaria para ordenar la estructura interna, reducir costos y mejorar la calidad del servicio, en un contexto donde las quejas por cortes, errores de facturación y demoras en la atención al cliente continúan siendo frecuentes.


Preocupación gremial


El ajuste en el personal generó malestar dentro de los equipos técnicos y representantes sindicales, que advierten un incremento de la carga laboral y un ambiente de trabajo más tenso.

Sin embargo, fuentes oficiales remarcan que el objetivo no es reducir por reducir, sino garantizar una gestión más profesional y transparente, con controles más estrictos sobre cada área operativa.


Eficiencia y transparencia


Con más auditorías, menos irregularidades detectadas y una supervisión más rígida sobre los procesos de facturación y mantenimiento, la empresa busca recuperar la confianza de los usuarios y sostener un modelo de gestión enfocado en la eficiencia.


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