Argentina perdió casi la mitad del valor del salario mínimo medido en dólares desde 2023

Hace 8 meses Economía

Argentina atraviesa una de las caídas más profundas del salario mínimo vital y móvil en términos de poder adquisitivo. De acuerdo con informes recientes de consultoras económicas, el ingreso básico se ubica hoy en torno a los 225 dólares, una cifra que posiciona al país en el último lugar del ranking salarial de América Latina.


Una pérdida histórica del poder de compra


Desde 2023, la devaluación y la aceleración inflacionaria provocaron que el salario mínimo argentino perdiera cerca del 50% de su valor cuando se lo mide en dólares, superando incluso los niveles registrados en la crisis del 2001. Este retroceso golpea de lleno a los trabajadores que dependen de este ingreso para cubrir los gastos esenciales de una vida cotidiana.


Mientras tanto, otros países de la región mantienen salarios mínimos considerablemente más altos. Costa Rica supera los 700 dólares, seguida por Uruguay y Chile, ambos por encima de los 550 dólares. Incluso países con economías más inestables, como Paraguay y Bolivia, muestran ingresos mínimos superiores a los de Argentina.


El salario mínimo frente a una inflación que no da tregua


La suba de precios desde el año pasado dejó rezagado al salario mínimo en casi todos los rubros. La pérdida de capacidad de compra se refleja en el consumo interno, que sigue desplomándose mes a mes. A modo de comparación, Brasil, con un salario mínimo equivalente a 288 dólares, logra sostener mejores niveles de ingreso relativo.


Economistas advierten que, de mantenerse este escenario, la brecha entre Argentina y sus vecinos continuará ampliándose. La situación genera preocupación social y pone nuevamente en agenda la necesidad de políticas públicas que apunten a recomponer los ingresos, fortalecer el mercado laboral y mejorar la calidad de vida de los trabajadores.


Un desafío urgente


La caída del salario mínimo no solo deteriora las condiciones de vida, sino que también afecta a la economía nacional en su conjunto. Con menos poder de compra, se reduce la actividad comercial, se frena la producción y se profundiza la inestabilidad.


En este contexto, especialistas coinciden en que será clave avanzar en medidas que permitan recuperar el poder adquisitivo, acompañar la inflación y reactivar el consumo, para evitar que la brecha salarial regional siga ampliándose.

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias