
Reforma laboral: crean el RIMI, un nuevo régimen de incentivos para inversiones productivas
Hace 7 meses Economía
El proyecto de reforma laboral enviado al Congreso incorpora un nuevo esquema de estímulo para la inversión productiva: el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), pensado como una herramienta para impulsar el desarrollo económico, mejorar la competitividad y fomentar el empleo en todo el país.
El régimen estará vigente a nivel nacional y estará dirigido exclusivamente a personas jurídicas constituidas o habilitadas para operar en Argentina, que realicen inversiones productivas durante los dos primeros años desde su entrada en vigencia.
Objetivos del nuevo régimen
Según los lineamientos del proyecto, el RIMI busca:
Incentivar inversiones medianas, tanto nacionales como extranjeras.
Fortalecer las cadenas de valor y el desarrollo económico.
Mejorar la competitividad de los sectores productivos.
Aumentar las exportaciones de bienes y servicios.
Promover la generación de empleo formal.
Qué tipo de inversiones están alcanzadas
La iniciativa considera inversión productiva a la adquisición o fabricación de bienes muebles nuevos amortizables en el Impuesto a las Ganancias —con exclusión expresa de automóviles— y a las obras directamente vinculadas a actividades productivas.
Quedan fuera del régimen las inversiones financieras, de cartera o en bienes de cambio.
No obstante, el proyecto contempla casos especiales que podrán ser promovidos sin importar el monto invertido, como:
Sistemas de riego.
Equipos de alta eficiencia energética.
Mallas antigranizo para el sector agropecuario.
Bienes semovientes.
Montos mínimos de inversión
Para acceder a los beneficios, el proyecto fija montos mínimos escalonados según el tamaño de la empresa, que van desde USD 150.000 para microempresas hasta USD 30 millones para empresas de mayor porte, conforme a los criterios de la Ley PyME.
Principales beneficios fiscales
El RIMI prevé dos incentivos centrales:
1. Amortización acelerada en Ganancias
Las empresas podrán reducir significativamente los plazos de amortización de las inversiones, lo que mejora el resultado fiscal y el flujo de caja.
Por ejemplo, los bienes muebles podrán amortizarse en dos años, mientras que ciertos activos específicos —como sistemas de riego o mallas antigranizo— podrán deducirse en una sola cuota anual.
2. Devolución de créditos fiscales de IVA
Los créditos de IVA generados por las inversiones podrán solicitarse en devolución luego de tres períodos fiscales, siempre dentro de un cupo presupuestario anual que fijará el Ministerio de Economía.
Requisitos, exclusiones y controles
El régimen establece controles estrictos. No podrán adherir empresas:
Con condenas penales firmes vinculadas a delitos económicos o tributarios.
Declaradas en quiebra.
Con deudas fiscales, aduaneras o previsionales exigibles e impagas.
Que reciban beneficios de otros regímenes por la misma inversión, como el RIGI.
Además, los bienes promovidos deberán permanecer en el patrimonio de la empresa durante al menos dos años. Su venta anticipada puede implicar la caducidad total de los beneficios, salvo excepciones puntuales previstas en la norma.
Autoridades de aplicación y sanciones
El Ministerio de Economía y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) serán los organismos encargados de reglamentar, controlar y fiscalizar el régimen.
En caso de incumplimiento y revocación de los beneficios, las empresas deberán devolver los impuestos no ingresados, los créditos de IVA devueltos, abonar intereses y enfrentar multas que pueden llegar hasta el doble del beneficio obtenido.
Entrada en vigencia
El RIMI comenzará a regir a partir del día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial, una vez aprobado el proyecto de reforma laboral.
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