
PUERTO PIRAY: CUATRO DÍAS SIN AGUA, UN TANQUE LLENO DE BARRO Y UN GOBIERNO SIN RESPUESTAS
Hace 1 mes Provinciales
Mientras miles de vecinos sobreviven sin agua potable, la Municipalidad guarda silencio y la crisis expone una grave falta de planificación.
Puerto Piray atraviesa una de las peores crisis de abastecimiento de agua de los últimos años. A pesar de contar con dos plantas potabilizadoras y de administrar un presupuesto millonario, la localidad lleva más de cuatro días consecutivos sin agua potable, dejando a cientos de familias en una situación desesperante.
Desde la noche del miércoles pasado, el servicio se encuentra interrumpido. Lo que inicialmente parecía una falla temporal terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria y social. Con el correr de las horas, los vecinos agotaron las reservas almacenadas en sus tanques domiciliarios y muchos debieron recurrir a juntar agua de lluvia para poder higienizarse o realizar tareas básicas del hogar.
La situación alcanzó un punto crítico durante el fin de semana, cuando los concejales del bloque Juntos Podemos, Elizabeth Mercado y Adrián Duarte, recorrieron los sectores afectados para constatar el estado del sistema de abastecimiento y escuchar los reclamos de los vecinos.
Lo que encontraron fue alarmante.
En el tanque de almacenamiento desde donde se distribuye el agua a toda la localidad, hallaron una estructura completamente vacía y con más de un metro de barro acumulado en su interior, además de residuos y animales. Una imagen que refleja el nivel de abandono y falta de mantenimiento de una infraestructura esencial para la salud pública.
La recorrida continuó en la toma de agua sobre el río Paraná, lugar donde se realiza la captación y potabilización del recurso. Allí tampoco encontraron explicaciones ni respuestas concretas sobre cuándo se normalizará el servicio.
Mientras tanto, la incertidumbre crece.
"Nos preocupa profundamente la nula información brindada por la Intendencia y su gabinete. Los vecinos no saben qué está ocurriendo realmente ni cuánto tiempo más deberán esperar para recuperar un servicio básico y esencial", manifestó la concejal Elizabeth Mercado.
La edil también cuestionó la falta de previsión de la gestión municipal. Según la información disponible, una de las bombas ya se encontraba fuera de servicio y la situación se agravó cuando la segunda dejó de funcionar, obligando a enviar ambas a reparación.
La pregunta que hoy se hacen los vecinos es inevitable: ¿cómo puede un municipio con importantes recursos económicos no contar con una bomba de repuesto para garantizar la continuidad de un servicio vital?
La crisis vuelve a poner bajo la lupa las prioridades de la administración municipal. Mientras el Ejecutivo destinó cerca de 100 millones de pesos a la adquisición de camionetas, no logró garantizar el funcionamiento de un sistema que abastece de agua a toda la comunidad.
"Piray es un pueblo con recursos suficientes. La compra de una bomba nueva no hubiera afectado las finanzas municipales por el contrario, habría evitado que cientos de familias quedaran sin agua durante días. El problema no es la falta de dinero, sino la falta de prioridades", sostiene la edil Mercado.
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