La gestión como forma de hacer política

Hace 3 horas EDITORIAL DEL DOMINGO

Durante las últimas semanas gran parte de la política misionera estuvo atravesada por una discusión inevitable: la reconfiguración del oficialismo. Las desafiliaciones, el nacimiento del Movimiento por lo que Viene, el reordenamiento de dirigentes y el nuevo mapa legislativo ocuparon buena parte de la agenda pública. Sin embargo, la semana que terminó dejó en claro que el Gobierno provincial corrió el foco hacia otro lugar: menos discusión sobre el poder y más discusión sobre qué hacer con el Estado.

Una agenda centrada en la gestión

Los hechos ayudan a entender esa intención.

En apenas unos días, el Ejecutivo envió el Presupuesto 2027, anunció nuevas medidas de alivio fiscal, reactivó el programa Ahora Patente, incorporó un tomógrafo de última generación en Eldorado, recorrió una de las obras energéticas más importantes de los últimos años en Garupá, entregó títulos de propiedad, fortaleció el abastecimiento de agua para cientos de familias, abrió una nueva instancia de diálogo con los productores yerbateros y garantizó el pago de salarios con la actualización prevista para los trabajadores estatales.

Son decisiones de naturaleza muy distinta. Pero observadas en conjunto parecen responder a una misma lógica: volver a colocar la gestión en el centro de la escena política.

El Presupuesto 2027 como señal política

Quizás el gesto más representativo haya sido el envío del Presupuesto para el próximo año. No solamente porque anticipa las prioridades del Gobierno, sino porque sintetiza una determinada mirada sobre el papel del Estado en un escenario nacional cada vez más exigente para las provincias.

Al presentar el proyecto, Hugo Passalacqua resumió esa idea en una frase sencilla: "Dos de cada tres pesos irán destinados a salud, educación y políticas sociales".

No es solamente un dato contable. Es una definición política acerca de dónde se decide poner los recursos cuando estos ya no alcanzan para todo.

La salud como prioridad

Ese mismo criterio apareció pocas horas después en Eldorado.

Durante la puesta en funcionamiento del nuevo tomógrafo del Hospital SAMIC, una inversión cercana a los 200 mil dólares que evitará que miles de pacientes deban trasladarse hasta Posadas para estudios de alta complejidad, el gobernador volvió a expresar una idea que explica buena parte de esa decisión:

"La salud es todo. Si no tenés salud, no tenés nada".

Obras para el presente y el futuro

Mientras tanto, en Garupá, la recorrida por la nueva estación transformadora permitió mostrar otra dimensión de la gestión.

Allí Passalacqua definió la obra como una infraestructura pensada "no solamente para solucionar una necesidad de hoy, sino también para las futuras generaciones".

La frase puede leerse como una referencia a una obra puntual, pero también como una manera de explicar una política pública que intenta mirar más allá de la coyuntura inmediata.

Alivio fiscal y apoyo a los pequeños contribuyentes

La misma lógica apareció en la agenda económica.

Desde agosto comenzaron a regir nuevas medidas de alivio fiscal para pequeños contribuyentes mediante la eliminación de retenciones sobre acreditaciones en billeteras virtuales y transferencias bancarias para monotributistas de menor escala.

La decisión se suma a otras adoptadas durante los últimos meses para reducir costos de operación, facilitar el comercio y acompañar a quienes desarrollan actividades de menor dimensión.

No se trata de medidas que cambien por sí solas la realidad económica de la provincia. Pero sí forman parte de una estrategia que intenta intervenir sobre problemas cotidianos mientras persisten las dificultades derivadas del contexto nacional.

La producción yerbatera en el centro del diálogo

Algo similar ocurrió con la producción.

La reunión mantenida con productores, cooperativas, sindicatos y representantes de toda la cadena yerbatera volvió a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones económicas de Misiones.

Allí tampoco hubo soluciones mágicas para una crisis cuya raíz excede las competencias provinciales. Pero sí hubo una posición política explícita.

"Siempre estoy del lado de aquellos que producen", afirmó el gobernador antes de ratificar que seguirá reclamando la recuperación de las facultades regulatorias del INYM.

Y agregó otra definición:

"No voy a parar de luchar para que el instituto recupere sus facultades. Acá no hay cuestiones partidarias".

Más allá de la discusión sobre las herramientas que finalmente puedan aplicarse, la señal fue la de un gobierno que decidió mantener abiertos los canales de diálogo con todos los sectores vinculados a la actividad.

Una nueva forma de organizar la agenda pública

Cuando esas decisiones se observan de manera conjunta aparece otro fenómeno que empieza a caracterizar esta etapa.

La agenda gubernamental dejó de organizarse exclusivamente por áreas de gobierno para construirse alrededor de problemas concretos. Salud, producción, energía, infraestructura, política tributaria, asistencia social o regularización dominial dejaron de presentarse como compartimentos separados y comenzaron a formar parte de una misma narrativa de gestión.

Naturalmente, nada de esto elimina los desafíos que enfrenta la provincia. La caída de recursos nacionales sigue condicionando las finanzas públicas, muchas actividades económicas continúan atravesando dificultades y las demandas sociales siguen siendo numerosas.

La gestión también deberá demostrar con resultados que las prioridades anunciadas logran traducirse en mejoras concretas para la población.

Una etapa que recién comienza

Pero sería injusto desconocer que la dinámica política comenzó a modificarse.

Mientras el Movimiento por lo que Viene sigue incorporando dirigentes que encuentran en este espacio una forma distinta de construir política, también empiezan a aparecer señales de mayor cohesión institucional.

La mayoría de los diputados provinciales ya se referencia en esta nueva etapa y, de cara a la próxima sesión del Senado, todo indica que dos de los tres representantes misioneros volverán a priorizar intereses considerados estratégicos para la provincia.

No se trata únicamente de una discusión sobre alineamientos políticos. También expresa una determinada concepción de la representación provincial y del federalismo que el Gobierno viene sosteniendo desde hace meses.

Todavía es prematuro sacar conclusiones definitivas. La economía seguirá poniendo a prueba cada decisión y será la sociedad la que finalmente evalúe si estas respuestas alcanzan o no.

Sin embargo, la semana dejó una señal política difícil de pasar por alto. Después de un largo período en el que la conversación pública estuvo dominada por las internas y los reacomodamientos, el Gobierno pareció decidido a volver a una idea que Hugo Passalacqua suele repetir en cada recorrida por el interior: que la política encuentra su verdadero sentido cuando logra mejorar, aunque sea un poco, la vida cotidiana de la gente.

Ese desafío, más que cualquier reconfiguración partidaria, será el que termine definiendo esta nueva etapa.

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