En un paso decisivo para combatir los cortes de luz ocasionados por las inclemencias climáticas, Energía de Misiones completó un ambicioso plan de modernización en Puerto Iguazú. La clave del proyecto fue la sustitución de casi 200 postes de madera por columnas de hormigón, una medida que busca dar mayor estabilidad y resistencia al sistema eléctrico local.
Adiós a los cables desnudos y mayor seguridadLa intervención no se limitó solo a los postes. Durante el último ciclo, se reemplazaron más de 7.000 metros de cables de aluminio desnudo por conductores preensamblados de baja tensión. Esta mejora técnica es fundamental para una ciudad como Iguazú, donde la exuberante vegetación suele entrar en contacto con el cableado, provocando cortocircuitos y fallas constantes.
Con esta nueva tecnología, no solo se reducen los cortes, sino que también se incrementa la seguridad pública, minimizando el riesgo de accidentes por cables expuestos.
Energía estratégica para las 2000 Hectáreas y barrios vecinosUno de los hitos de este plan fue la finalización de una línea de media tensión de 2.300 metros, diseñada específicamente para alimentar la zona de las 2000 hectáreas. Esta obra impacta directamente en la calidad de vida de los vecinos de los barrios Municipal, Iprodha, Nueva Iguazú, Los Cedros y Primavera, entre otros.
Gracias a la vinculación con la Estación San Lucas, la red ahora cuenta con una mayor capacidad de maniobra, permitiendo aislar zonas de falla de manera más eficiente y realizar mantenimientos programados sin afectar a toda la ciudad.
Lo que viene: Obras para blindar el servicioLa empresa confirmó que los trabajos continúan con la instalación de una nueva línea de 900 metros para conectar las salidas Ribera del Paraná y Villa Alta. Además, ya se proyectan nuevas líneas para los barrios Zona de Granjas, Orquídea y Hermoso, asegurando que el crecimiento de la ciudad sea acompañado por una red eléctrica a la altura de las circunstancias.