Luego de los recientes ajustes en el transporte público de las principales capitales del Nordeste Argentino, Posadas continúa destacándose por tener el boleto urbano más accesible de la región. Con el nuevo cuadro tarifario, la capital misionera registra valores sensiblemente inferiores a los de Corrientes y Resistencia, dos de las ciudades con mayor movimiento de pasajeros del NEA.
En Posadas, el pasaje cuesta actualmente $1.365 para quienes utilizan tarjeta SUBE o la aplicación oficial de Servicios Urbanos Posadas, mientras que el boleto abonado sin esos medios alcanza los $1.800. Aun con esta actualización, la tarifa sigue siendo la más baja entre las capitales de la región.
La diferencia es significativa: los valores vigentes en Posadas se ubican aproximadamente un 38% por debajo de los que rigen en Corrientes y en Resistencia, lo que marca una ventaja concreta para miles de usuarios que utilizan el transporte público todos los días.
En la ciudad de Corrientes, el boleto urbano pasó a costar $1.890 tras la entrada en vigencia de una nueva ordenanza municipal que actualizó el cuadro tarifario. Por su parte, en Resistencia, el valor del pasaje se fijó en $1.885 a partir de enero, luego de un incremento que representó una suba cercana al 45% respecto del monto anterior.

Este escenario regional consolida a Posadas como la capital con el transporte urbano más económico del NEA. En un contexto de inflación y presión sobre el costo de vida, la diferencia en el valor del boleto tiene un impacto directo en el bolsillo de trabajadores, estudiantes y vecinos que dependen del colectivo para su movilidad cotidiana.
Desde el Municipio explicaron que el esquema tarifario se definió luego de analizar la estructura de costos del sistema y los pedidos del sector empresarial. En ese proceso, las autoridades locales descartaron propuestas que planteaban valores sensiblemente más altos, y optaron por un cuadro que buscó equilibrar la sustentabilidad del servicio con la capacidad de pago de los usuarios.
De este modo, Posadas logró sostener una política de tarifas más moderadas que la de otras capitales del NEA, manteniendo una brecha favorable para quienes utilizan el transporte público como principal medio de traslado.