En un despliegue de compromiso con la biodiversidad misionera, el Parque Provincial Moconá fue escenario de una jornada histórica. Tras meses de rehabilitación y cuidados intensivos, siete monos, un oso melero y un tucán recuperaron su libertad, dejando atrás las secuelas del cautiverio y los accidentes para volver a su verdadero hogar.
Historias de superación: Del asfalto a la copa de los árbolesUno de los protagonistas más esperados fue un oso melero (Tamandua tetradactyla), quien llegó al Centro de Rescate Ohana tras sobrevivir a un siniestro vial. Con una fractura de escápula que ponía en duda su movilidad, el ejemplar superó una compleja rehabilitación física y sanitaria. Hoy, con el alta médica y sus instintos de alerta intactos, ya recorre nuevamente el suelo y los árboles del área protegida.
Por su parte, la selva recuperó el vuelo de un tucán pico verde, rescatado de las garras del comercio ilegal de fauna. Tras pasar por recintos de vuelo para fortalecer sus alas y demostrar que podía alimentarse por cuenta propia, el ave regresó a la libertad con parámetros de salud óptimos.
El fin del mascotismo para los monos capuchinosLa liberación más numerosa involucró a cinco monos capuchinos negros. Estos ejemplares fueron víctimas del mascotismo en diferentes puntos de la provincia, una práctica que daña profundamente su comportamiento social.
Gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Ecología, fuerzas de seguridad y comunidades Mbya Guaraní, los primates atravesaron un proceso de "deshabituación" al contacto humano. Lograron conformar una estructura social sólida, aprendieron a buscar su propio alimento y, lo más importante, aprendieron a ser monos otra vez para vivir en comunidad dentro de la reserva.
Con estas acciones, Misiones reafirma su postura de tolerancia cero al tráfico de fauna y su dedicación absoluta a la preservación del ecosistema más biodiverso del país.
