El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino fueron procesados por la Justicia en el marco de una causa por presunta retención indebida de aportes impositivos y previsionales.
La medida fue dictada por el juez en lo penal económico Diego Amarante, quien además ordenó un embargo de 350 millones de pesos sobre los bienes de cada uno y mantuvo la prohibición de salida del país para los implicados. 
La investigación apunta a un supuesto manejo irregular de fondos por más de 19.000 millones de pesos, correspondientes a impuestos y contribuciones a la seguridad social que habrían sido retenidos pero no depositados en los plazos legales.
Según la resolución judicial, existirían elementos suficientes para vincular a los dirigentes con una maniobra sistemática de apropiación indebida de tributos. No obstante, el procesamiento fue dictado sin prisión preventiva. 
Por su parte, la defensa de la AFA cuestionó la decisión y adelantó que apelará el fallo, argumentando que la deuda ya habría sido cancelada y que no existió perjuicio económico para el Estado.
El caso se suma a una serie de investigaciones que rodean a la conducción del fútbol argentino y profundiza la crisis institucional en la entidad madre del deporte nacional.