Lo que comenzó como un operativo de relocalización tras la muerte de una vecina que cuidaba a los animales, terminó en una denuncia judicial por presunto maltrato animal que sacude a la localidad de Guaraní. La Justicia de Oberá puso la lupa sobre la gestión del intendente Miguel Ángel Vargas, luego de que el destino de una veintena de canes se volviera un absoluto misterio.
El caso, que ya está en manos del Juez Horacio Alarcón, se disparó por la falta de certezas sobre el paradero de los animales. Según la versión oficial del municipio, los perros fueron entregados en adopción a familias de la zona tras el rechazo de las protectoras locales. Sin embargo, no existen registros claros ni pruebas de dichos hogares, lo que motivó un pedido formal de informes en el Concejo Deliberante. 🐾
El audio de la polémicaLa mayor prueba de fuego contra el jefe comunal es un material audiovisual que circula en la comunidad. En la grabación, se escucha a Vargas referirse al traslado de los animales con frases que encendieron las alarmas: "Les voy a llevar... no sé adónde... pero lejos". Estas palabras, lejos de llevar tranquilidad, alimentaron la sospecha de que los perros no fueron adoptados, sino abandonados o eliminados.
Bajo la lupa judicialMientras el municipio asegura tener una lista de adoptantes que deberá presentar ante la Policía, la concejal Lorena Sosa y organizaciones civiles exigen transparencia. La Ley de Maltrato Animal en Argentina es clara, y de comprobarse que el destino de los canes fue el abandono o el daño físico, las consecuencias legales para los responsables podrían ser severas.
Por ahora, la comunidad de Guaraní se pregunta: ¿Dónde están los perros? El silencio administrativo y la falta de evidencias sólidas mantienen el clima de tensión en una causa que recién comienza.