En medio de versiones que generaron preocupación en Eldorado, el delegado de UTICRA, Gustavo Melgarejo, llevó tranquilidad: la fábrica Dass no tiene previsto cerrar sus puertas. Sin embargo, advirtió que el contexto económico actual pone en jaque la continuidad laboral de unos 220 trabajadores.
En declaraciones a medios locales, el representante gremial explicó que la empresa ratificó su intención de seguir produciendo en la ciudad. No obstante, señaló que la incertidumbre persiste debido a la falta de regulación en las importaciones de calzado.
> “La empresa manifiesta que no se van, que quieren seguir apostando a Eldorado”, afirmó Melgarejo.
Un plantel que se redujo drásticamente
La situación actual refleja un fuerte deterioro del sector. En su mejor momento, la planta llegó a contar con 1.500 empleados, pero hoy solo mantiene 220 puestos activos.
Actualmente, la fábrica produce entre 4.500 y 5.000 pares diarios para marcas como Nike y Adidas, aunque el nivel de producción depende directamente de los pedidos que realizan estas empresas.
 Importaciones que golpean a la industria local
Según explicó Melgarejo, el principal problema es el ingreso masivo de calzado importado, especialmente desde países asiáticos.
Mientras una de las marcas importó cerca de 12 millones de pares en solo seis meses, la planta local no alcanzó a producir ni un millón en ese mismo período.
El dirigente fue contundente:
> “Si producir acá cuesta 10 dólares, ellos traen dos o tres pares por ese valor, pero los venden al mismo precio en el mercado”.
Este escenario genera una clara desventaja para la producción nacional, ya que el producto importado llega terminado y listo para la venta, sin generar empleo local.
Una crisis que afecta a todo el país
El problema no se limita a Misiones. De acuerdo al gremio, la apertura de importaciones impacta en toda la industria del calzado argentino, con pérdidas de más de 10.000 puestos de trabajo en los últimos años.
Provincias como Tucumán y La Rioja también registran situaciones similares en sus plantas productivas.
 El pedido: regular, no cerrar
Desde UTICRA no plantean eliminar las importaciones, pero sí establecer límites.
Melgarejo propuso que al menos entre un 10% y 20% del calzado vendido en el país sea de producción nacional. Según estimaciones del sector, esto permitiría recuperar empleo y reactivar la industria.
Llamado a la responsabilidad
Finalmente, el delegado pidió cautela ante los rumores que circulan en redes sociales sobre un cierre inminente.
> “Hay trabajadores que se desesperan al leer esas cosas. Si hay novedades reales, las vamos a comunicar oficialmente”.
Por ahora, la fábrica sigue en funcionamiento, pero el futuro dependerá de decisiones económicas a nivel nacional.
