En medio del conflicto en Medio Oriente, Estados Unidos e Irán alcanzaron una tregua temporal de dos semanas, con el objetivo de avanzar en negociaciones para poner fin a la guerra.
El acuerdo incluye condiciones clave como la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo. Sin embargo, el pacto es considerado frágil y está rodeado de desconfianza entre ambas potencias. 
A pesar del alto el fuego, la tensión continúa en la región. Nuevos ataques en zonas cercanas, especialmente en Líbano, generaron advertencias de Irán sobre una posible ruptura del acuerdo si la situación se agrava.
Además, el presidente Donald Trump advirtió que su país responderá con una ofensiva “más fuerte” si no se cumple lo pactado, mientras se mantienen tropas desplegadas en la zona.
Las negociaciones continuarán en los próximos días con mediación internacional, en un intento por lograr una solución más duradera. No obstante, analistas advierten que la tregua pende de un hilo y que el conflicto podría escalar nuevamente en cualquier momento.
