El Ejército de Israel confirmó la muerte de Ali Yusef Harshi, secretario personal del líder de Hezbollah, Naim Qasem, en el marco de un bombardeo realizado en Beirut, capital del Líbano.
Según informaron fuentes oficiales, Harshi —quien además era sobrino del dirigente— cumplía un rol clave en la seguridad y el funcionamiento interno de la organización. El ataque formó parte de una serie de ofensivas dirigidas contra la estructura de mando del grupo. 
El operativo se dio en medio de una fuerte escalada del conflicto en la región, con bombardeos sobre infraestructura considerada estratégica, como puentes y depósitos de armas, con el objetivo de debilitar la capacidad operativa de Hezbollah. 
Desde el gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aseguraron que continuarán con los ataques contra la organización, en un contexto donde persisten las tensiones pese a intentos de tregua en Medio Oriente.
La situación se da en un escenario de creciente violencia, con cientos de víctimas en los últimos días y un conflicto que sigue generando preocupación a nivel internacional.
