El papa León XIV lanzó un contundente llamado a la paz durante una multitudinaria vigilia en el Vaticano, en medio de un escenario internacional marcado por conflictos y tensiones crecientes.
Desde la Basílica de San Pedro, el pontífice fue tajante: “¡Basta de idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de ostentación de poder! ¡Basta de guerra!”, en un mensaje dirigido a los líderes del mundo. 
El Papa advirtió sobre los riesgos de la “arrogancia” y la “ilusión de omnipotencia” en la política internacional, y pidió dejar de lado los intereses de poder para priorizar la vida, el diálogo y la paz. 
El pronunciamiento se dio en un contexto de alta tensión global, especialmente por los conflictos en Medio Oriente y las negociaciones fallidas entre potencias, lo que refuerza la preocupación internacional por una posible escalada.
Durante su mensaje, León XIV también cuestionó el uso de la religión como justificación de la violencia y llamó a los gobernantes a sentarse en mesas de diálogo en lugar de profundizar el enfrentamiento.
El discurso fue interpretado como uno de los posicionamientos más firmes del pontífice desde el inicio de su papado, colocando a la paz como eje central en la agenda global y marcando una postura clara frente a los conflictos actuales.
