La Universidad de Buenos Aires (UBA) lleva adelante una jornada de clases públicas y actividades abiertas en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de un creciente conflicto con el Gobierno nacional.
La iniciativa se desarrolla durante 24 horas y forma parte de una protesta nacional impulsada por universidades públicas de todo el país. Bajo el lema “la universidad no se apaga”, docentes, estudiantes e investigadores buscan visibilizar la crisis que atraviesa el sistema educativo superior. 
Clases, servicios y actividades abiertasLas actividades comenzaron desde las 8 de la mañana con clases públicas, talleres, charlas y muestras científicas abiertas a toda la comunidad. Además, se brindan servicios gratuitos como atención médica, asesoramiento legal y actividades culturales.
El epicentro de la jornada es Plaza Houssay, en Buenos Aires, aunque las acciones se replican en distintas facultades y universidades del país. 
El reclamo centralEl principal pedido es que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, que establece:
Actualización de salarios docentes y no docentes
Mejora en las becas estudiantiles
Mayor presupuesto para el funcionamiento de las universidades
Aunque la ley fue aprobada y ratificada, aún no se aplica plenamente, lo que genera fuerte malestar en la comunidad educativa. 
Conflicto en aumentoDesde las universidades advierten que el desfinanciamiento y el atraso salarial ponen en riesgo la calidad educativa, la investigación y el funcionamiento de las instituciones.
En ese contexto, no descartan nuevas medidas de fuerza y movilizaciones si no hay respuestas en los próximos días.
 Educación en alertaLa jornada busca no solo reclamar, sino también acercar la universidad a la sociedad, mostrando su rol clave en la formación, la ciencia y los servicios comunitarios.
