Un insólito y rápido procedimiento policial terminó con la detención de un hombre de 40 años en la localidad de Garuhapé, luego de que fuera atrapado in fraganti mientras intentaba extraer el cobre de una importante cantidad de cables que habían sido robados apenas unas horas antes.
Todo comenzó el lunes por la tarde, cuando el propietario de un aserradero ubicado sobre la calle Yerbal radicó la denuncia correspondiente. Según el damnificado, un delincuente había ingresado a su predio alrededor de las 14:00 horas, logrando sustraer aproximadamente 15 metros de cable preensamblado de una línea trifásica, un elemento de gran valor y vital para el funcionamiento del establecimiento.
Una columna de humo delató al sospechoso
Con los datos aportados por la víctima, los efectivos de la Comisaría de Garuhapé iniciaron rápidamente las tareas de investigación y rastrillaje por la zona. La clave del éxito del operativo llegó desde el cielo: los uniformados divisaron una extraña y densa columna de humo que provenía de un sector de malezas, muy cerca del arroyo Portillo.
Al adentrarse en el monte para verificar la situación, los policías se encontraron de frente con la escena del crimen. Allí estaba Carlos Adrián B. (40), cuyas características físicas coincidían perfectamente con el sospechoso buscado, alimentando una fogata con los tramos del cable robado para derretir el plástico y quedarse con el metal. 
El implicado fue arrestado de inmediato en el lugar. Por disposición del magistrado interviniente en la causa, se procedió al secuestro de los elementos vinculados al ilícito y el hombre quedó alojado en la dependencia policial a disposición de la Justicia.
