River Plate estuvo a un paso de sufrir un duro tropezón en el Estadio Monumental, pero logró rescatar un agónico empate 1-1 ante Red Bull Bragantino de Brasil por la quinta jornada del Grupo H de la Copa Sudamericana. Aunque el punto le permite mantener el liderazgo, el equipo de Núñez no pudo abrochar la clasificación directa a los octavos de final y tendrá que sellar su boleto en la última fecha.
El trámite del encuentro no fue sencillo para el Millonario. El conjunto brasileño golpeó primero a los 34 minutos de la primera mitad, cuando el mediocampista Alix Vinicius rompió la paridad con un certero cabezazo que dejó sin respuestas a la defensa local. A partir de allí, a River le costó encontrar los caminos y la desesperación empezó a jugar su partido en las tribunas.
Salvación en el cierre y la mente en lo que viene
Cuando el panorama se oscurecía y la derrota parecía un hecho, apareció la jerarquía ofensiva del local. A pocos minutos del pitazo final, el delantero Lautaro Pereyra frotó la lámpara y mandó la pelota a la red para desatar el desahogo en el Monumental, decretando el 1-1 definitivo.
Pese a las dudas que dejó el rendimiento colectivo, el resultado le da una vida clave a River, que se sostiene firmemente en la cima de su zona con 11 unidades. Los dirigidos de Núñez tendrán revancha el próximo miércoles en su casa, cuando reciban a Blooming de Bolivia con la clara misión de ganar para asegurar el primer puesto y meterse de lleno en la próxima fase de la copa.
