El mundo del fútbol contuvo el aliento el pasado domingo cuando Lionel Messi pidió el cambio durante el encuentro entre Inter Miami y Philadelphia Union tras sentir una fuerte molestia en la parte posterior de su pierna. Con el inicio de la Copa del Mundo a la vuelta de la esquina, la preocupación se encendió de inmediato tanto en Estados Unidos como en Argentina.
Para traer tranquilidad, las Garzas emitieron este lunes un comunicado oficial luego de que el astro rosarino se sometiera a estudios de alta complejidad en el centro médico Baptist Health. El diagnóstico arrojó que el capitán padece una sobrecarga asociada a fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo, descartando a priori una ruptura fibrilar de gravedad.
Desde la franquicia de la MLS explicaron que los plazos para su regreso a las canchas no están estipulados de forma rígida, sino que estarán completamente supeditados a su evolución clínica y funcional día a día.
A pesar del susto, el calendario de la "Scaloneta" no parece correr peligro inminente. Está previsto que la próxima semana el diez se incorpore a la delegación de la Selección argentina concentrada en territorio estadounidense. Allí, el cuerpo médico de la albiceleste coordinará un plan de acondicionamiento físico diferenciado con un único objetivo entre ceja y ceja: que el capitán llegue en óptimas condiciones al debut del martes 16 de junio frente a Argelia en Kansas.
