El mundo del deporte se encuentra conmocionado tras confirmarse el fallecimiento de Fernando Gayoso a los 55 años de edad. El histórico y muy querido entrenador de arqueros de Boca Juniors dejó de existir este martes luego de dar una valiente y dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que le había sido diagnosticada hace cuatro años.
La triste noticia fue dada a conocer por su hijo, Francisco Gayoso, a través de una sentida publicación en sus redes sociales, donde resaltó la entereza con la que su padre afrontó la adversidad hasta el último momento: “Hoy se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma contra todo y, sobre todo, contra esta enfermedad”, expresó con profundo dolor.
Gayoso se transformó en una pieza indispensable y sumamente respetada dentro del club de la Ribera. Su labor minuciosa, el estudio de los rivales y la preparación de los guardametas llevaron a Boca a vivir una era dorada desde los doce pasos, logrando imponerse en 14 de las 17 definiciones por penales que afrontó el equipo durante sus diferentes ciclos de trabajo.
Su huella quedó marcada a fuego en el rendimiento de arqueros de primera línea como Agustín Orión, Agustín Rossi y Sergio "Chiquito" Romero, quienes siempre manifestaron públicamente su agradecimiento por las enseñanzas, los consejos y los secretos compartidos por el entrenador para agigantarse bajo los tres palos.
Aunque su carrera se inició dentro de las canchas custodiando arcos del ascenso argentino, su verdadero techo profesional lo alcanzó poniéndose el buzo de formador en el Xeneize. A pesar de que el avance de la afección lo obligó a apartarse de la exigencia diaria del plantel de primera, Gayoso se mantuvo vinculado a la institución y cobijado por el afecto de todo el ambiente futbolístico que hoy llora su partida.
