Aunque desde su mesa chica insistan en bajarle el tono electoral, los movimientos de Axel Kicillof hablan por sí solos. El gobernador de la provincia de Buenos Aires cruzó las fronteras bonaerenses y sumó un nuevo hito a su agenda federal: un fuerte encuentro en Corrientes con su par radical, Juan Pablo Valdés, que combina acuerdos productivos y un profundo trasfondo político.
La cita tuvo lugar en el emblemático Salón Dorado de la Casa de Gobierno correntina, con el río Paraná como testigo. Allí, Kicillof dejó una definición que resuena con fuerza de cara al futuro: "Tenemos el trabajo de ir a buscar a la gente y construir una alternativa que vuelva a convencer a nuestro pueblo de que hay otra salida". La frase, lejos de ser un mero formalismo, marca la pauta de un armado que busca trascender el mapa del AMBA.
Convenios clave: Arroz y genética ganadera
Más allá de las lecturas de laboratorio político, la visita se tradujo en acuerdos concretos entre ambas provincias. El principal eje comercial fue la incorporación de los productores arroceros correntinos al Programa Mercados Bonaerenses. Esta medida busca eliminar intermediarios, permitiendo que la producción del litoral llegue directo a las góndolas y ferias de Buenos Aires, beneficiando tanto el bolsillo del consumidor bonaerense como la rentabilidad del productor correntino.
Asimismo, se avanzó en un convenio de desarrollo agropecuario centrado en el mejoramiento genético animal. La provincia de Buenos Aires compartirá los desarrollos científicos de sus 16 chacras experimentales, facilitando a Corrientes el acceso a material genético bovino y ovino de alta calidad para potenciar la productividad de los pequeños y medianos productores ganaderos.
Rosca política, gremios y el "modelo Keynes"
La actividad de Kicillof no se limitó a los despachos oficiales. El mandatario bonaerense arrancó la jornada en la localidad de Empedrado y luego encabezó un encuentro netamente político y sindical en la capital provincial, donde se mostró respaldado por intendentes locales de diversos municipios (como Esquina, Santa Lucía, Felipe Yofre, Bonpland y San Isidro) y la cúpula de la CGT regional.
Para cerrar su gira, el gobernador mudó el escenario a la Facultad de Derecho de la Universidad del Nordeste, donde presentó su libro sobre el economista John Maynard Keynes, repitiendo una fórmula de fuerte impronta académica y política que ya había implementado semanas atrás en su paso por la provincia de Córdoba.
Con estos movimientos, Kicillof empieza a tejer una red de alianzas e intercambios que, aunque se vistan de gestión institucional, muestran a un dirigente decidido a construir masa crítica a nivel nacional. 
