












El gobernador Hugo Passalacqua un encuentro con productores yerbateros, trabajadores rurales y cooperativas para analizar la situación actual del sector y coordinar gestiones que permitan garantizar su sostenibilidad y desarrollo. En especial para tratar la vacante en la presidencia del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
En la ocasión, la provincia invitó a participar a todos los miembros y referentes del sector, en respuesta directa a las solicitudes de las asambleas de los productores a lo largo del año.
El encuentro tuvo como eje principal la problemática generada por la vacante en la presidencia del INYM, cuya designación corresponde al Poder Ejecutivo Nacional, según lo establecido por la Ley N.º 25.564. Durante la reunión, los asistentes expresaron su preocupación por las dificultades que esta situación genera para el sector, especialmente en lo que respecta a la fijación de un precio justo para el kilo de hoja verde. Según explicaron, este vacío institucional afecta la sostenibilidad de los pequeños y medianos productores, pone en riesgo la estabilidad laboral de los trabajadores rurales y limita el desarrollo de las cooperativas.
Como resultado del encuentro, se resolvieron tres líneas de acción prioritarias:
Gestiones ante el Poder Ejecutivo Nacional: se acordó avanzar en gestiones conjuntas en la Ciudad de Buenos Aires, buscando que se designe un titular para el INYM y se restablezca el pleno funcionamiento del organismo.
Mesa de trabajo permanente: se estableció una mesa de diálogo y trabajo permanente entre el Gobierno Provincial, productores, trabajadores y cooperativas. Este espacio permitirá coordinar acciones concretas para abordar los desafíos del sector de manera integrada.
Propuesta de precio justo: se planteó la necesidad de definir un precio justo para la hoja verde, que contemple los costos de producción y garantice una rentabilidad adecuada para todos los actores involucrados en la cadena yerbatera.
Los productores yerbateros están empezando a reaccionar más fuerte contra la desregulación que los empobrece y contra el oligopolio que concentra la riqueza, igual que en los años 90.
En conjunto con el gobierno de Misiones se trabaja para minimizar el golpe, pero la decisión nacional fue contundente y dejó secuelas. La transferencia fue de unos 200 millones de dólares desde los sectores de la producción al bolsillo de un puñado de menos de diez grandes empresas molineras y supermercados.
La provincia apunta a lograr una trazabilidad del precio mínimo de referencia y volver a insistir ante la Nación para que se levante la desregulación que solo ha causado perjuicios porque el consumidor de yerba no logró ver que los precios en la góndola cayeran, solamente lo que llega al bolsillo del colono, que en diciembre de 2023 eran 370 pesos por kilo, y ahora menos de 200, con toda la inflación que hubo.











