Sobreviviente de la tragedia en Campo Viera: “Dios me puso ahí para ayudar a ese chico”

Hace 9 meses Policiales

Yasmín Fernández, joven de 22 años oriunda de Eldorado, relató cómo vivió el trágico accidente ocurrido en la madrugada del domingo sobre la Ruta Nacional 14, a la altura de Campo Viera, cuando un colectivo de la empresa Sol del Norte colisionó con un automóvil y cayó al arroyo Yazá, dejando varias víctimas fatales y heridos.


A través de sus redes sociales, Yasmín contó que logró sobrevivir al impacto y, pese al shock y las heridas, ayudó a otras personas que se encontraban en peligro. “Quiero agradecerles mucho sus mensajes, estoy bien, realmente muy bien, solamente tengo dos puntos en las piernas, muchos raspones y dolor del golpe. Gracias a Dios fui muy bendecida, estaba en un lugar donde no tuve tanto impacto realmente”, explicó.


Según su relato, tras el choque, el colectivo se estrelló contra la banquina y cayó unos 15 metros al arroyo, que se llenó rápidamente de agua. La corriente la empujó hacia afuera, y pese a estar en shock, inmediatamente se puso a auxiliar a otras víctimas. “Me acerqué a una chica, todo el mundo estaba gritando. Sentí impotencia, realmente estar tan consciente, estar bien, me di cuenta que no estaba golpeada”, contó.


El momento más crítico llegó cuando un joven pasó flotando por la corriente, inconsciente del movimiento del cuerpo: “Cuando lo agarré al chico me costó mucho, nos fuimos con la corriente, él no podía moverse del cuello hacia abajo y tenía un hombro dislocado. Realmente lo sostuve y nos plantamos sobre las piedras hasta que pudo mover un poco sus extremidades. Después empezamos a avanzar hacia la orilla”, detalló Yasmín.


Se trataba de Gustavo Báez, de 31 años, a quien acompañó hasta que llegó la asistencia médica y su familia. Además, improvisó un cuello ortopédico con sus piernas para evitar que moviera la cabeza y se lesionara más, mientras permanecía a su lado a pesar del frío.


La joven también asistió a otra pasajera, brindándole contención y compañía mientras usaba la linterna de su celular para dar consuelo a quienes estaban dentro del agua y no podían ver claramente. “Sentí mucha impotencia por no poder ayudar a todos, pero hice lo que pude realmente. Ayudé más a uno que a otro, porque la otra persona estaba en condiciones relativamente buenas”, expresó.


Yasmín relató que perdió todas sus pertenencias, pero que no era lo importante: su prioridad fue brindar apoyo y seguridad a los heridos. También reveló que inicialmente no tenía pensado viajar ese día, sino que fue una decisión de último momento. “Sé que tenía que estar ahí para ayudar a ese chico. Dios me puso ahí, me cuidó y me puso ahí para poder ayudarlo”, reflexionó.


Su testimonio es un ejemplo de valentía y solidaridad, que resalta la capacidad de actuar con coraje y humanidad incluso en medio de una tragedia.

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