












La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York comenzó este miércoles una instancia clave para el futuro judicial de la Argentina. El tribunal escuchará los argumentos de las partes en la causa por la expropiación de YPF, que podría implicar para el país una condena de hasta US$16.000 millones más intereses.
Los jueces José Cabranes, Denny Chin y Beth Robinson escucharán las exposiciones de los abogados que representan al Estado argentino, a la petrolera YPF y al fondo Burford Capital, beneficiario del fallo dictado en 2023 por la jueza Loretta Preska.
La defensa argentina busca revertir o reducir significativamente el monto de la sentencia, dictada en primera instancia por la expropiación de la empresa durante el gobierno kirchnerista.
La audiencia se desarrolla en el edificio judicial de Manhattan, sin un plazo definido para el veredicto final, aunque se estima que podría conocerse en los primeros meses de 2026.
Paralelamente, continúa otro proceso de apelación vinculado a la entrega de acciones de YPF como parte de pago, medida también ordenada por Preska. En ese expediente, se espera una respuesta de los demandantes para mediados de noviembre y una nueva presentación de la Argentina a comienzos de diciembre.
El próximo jueves 30 vence además el plazo impuesto por la magistrada para que el país entregue comunicaciones y documentación de funcionarios y exfuncionarios del Ministerio de Economía, entre ellos Luis Caputo y Sergio Massa.
La Argentina recibió el respaldo formal de Brasil, Uruguay, Chile y Ecuador, que presentaron escritos ante la justicia norteamericana en apoyo a su posición.
Aunque Estados Unidos no intervino en la apelación sobre el fondo del caso, sí lo hizo en dos ocasiones respecto a la entrega de acciones de la petrolera, aclarando que su ausencia en el otro tramo del proceso no implica respaldo a los reclamos de los demandantes.











