












Las negociaciones salariales del sector maderero volvieron a estancarse. La mesa paritaria entre representantes de la industria y el gremio de trabajadores cerró el último encuentro sin avances y con un clima de fuerte tensión, en medio de una crisis que golpea de lleno a las PyMEs del rubro.
Desde el sector empresario aseguran que no están en condiciones de otorgar nuevos incrementos salariales, debido a la caída de la demanda, la pérdida de competitividad y el aumento de los costos energéticos y logísticos.
La negociación, que buscaba definir un ajuste para el último tramo del año, se realizó de forma virtual y terminó sin consenso ni fecha confirmada para retomar el diálogo.
Industria en recesión y con capacidad ociosa
Los empresarios advierten que los aserraderos y plantas de procesamiento trabajan con cerca del 60 % de su capacidad ociosa, en un contexto de fuerte retracción del consumo interno y de parálisis en el sector de la construcción, uno de los principales demandantes de productos de base forestal.
A eso se suman los incrementos en tarifas energéticas, los altos costos financieros y la falta de liquidez. En varias localidades de Misiones, las pequeñas y medianas empresas sobreviven gracias a planes de facilidades para el pago de la energía eléctrica, gestionados ante las distribuidoras provinciales.
“Las PyMEs del aserrado son las que más empleo generan, pero no hay recuperación de ventas. Los meses de leve repunte quedaron atrás y el panorama volvió a complicarse”, reconocen desde el sector.
Exportaciones con poco impulso y logística cara
Si bien algunos indicadores oficiales mostraron una suba en las exportaciones, los industriales aseguran que el crecimiento responde a operaciones puntuales y no a una mejora general del mercado. Las pequeñas y medianas plantas, que sostienen la mayor parte del empleo, no logran insertarse en el comercio exterior por los altos costos logísticos y la falta de regularidad en los envíos.
El transporte desde Misiones hacia los principales puertos del país sigue siendo una de las principales dificultades. La operatoria desde el puerto de Posadas no resulta competitiva para las PyMEs, que continúan despachando por Buenos Aires con costos más elevados.
Piden previsibilidad y medidas de alivio
Los representantes de la industria maderera reclaman mayor previsibilidad macroeconómica, reducción de costos e incentivos fiscales que permitan sostener la actividad y el empleo. Aseguran que las empresas están endeudadas y que muchas debieron recurrir a créditos o diferimientos para poder afrontar sueldos y aguinaldos.
En este escenario, los empresarios plantean mantener los salarios actuales hasta fin de año y retomar la negociación en 2026, cuando haya mayor claridad sobre la evolución del mercado.
“La prioridad hoy es sostener las fuentes de trabajo y evitar cierres. Las ventas no alcanzan y las exportaciones no compensan. Pagamos sueldos con lo que entra cada mes, no con proyecciones optimistas”, resumen desde el sector.











