












El Mercado Central de Misiones dio un paso clave al habilitar la venta minorista de frutas, verduras y productos cárnicos, una medida que apunta a aliviar los gastos de la canasta familiar y acercar alimentos frescos directamente desde los productores al consumidor final.
Hasta ahora, el establecimiento operaba principalmente en la modalidad mayorista, pero desde esta semana los vecinos pueden comprar por kilo o por unidad, accediendo a precios más bajos y productos de excelente calidad.
El presidente del Mercado Central, Fernando Toledo, destacó que la iniciativa “tiene una mirada social”, ya que busca reducir los costos intermedios y beneficiar de manera directa a los hogares.
> “Vimos que muchos vecinos ya organizaban compras comunitarias, compartiendo cajones entre ellos. Por eso decidimos abrir la posibilidad de comprar al detalle, para que nadie tenga que desperdiciar mercadería y todos puedan acceder a buenos precios”, explicó.

Una experiencia pensada para las familias
Los compradores pueden ingresar con su vehículo, recorrer los puestos a pie y recibir asistencia del personal para trasladar las bolsas hasta el auto. Toledo remarcó que el lugar cuenta con espacio suficiente de estacionamiento y que el ingreso no tiene costo para el consumidor final, a diferencia de los revendedores o supermercados, que abonan una entrada diferenciada.
Producción local y temporada alta
El titular del Mercado resaltó que se atraviesa una temporada de gran movimiento, con una alta afluencia de vecinos de toda la provincia e incluso compradores extranjeros. “La producción misionera creció mucho, sobre todo en hoja verde. Antes se traía de otras provincias, pero hoy gran parte de lo que se vende se produce en Misiones”, señaló Toledo.
Infraestructura para conservar y competir
Otro punto importante es la reciente incorporación de 28 cámaras de frío exclusivas para productores locales, una obra histórica que fortalece la competitividad y reduce el desperdicio de alimentos.
> “Contar con cámaras de frío nos da la posibilidad de conservar mejor la mercadería y aprovechar los excedentes de producción. Es una herramienta que mejora la rentabilidad del productor y garantiza frescura al consumidor”, concluyó Toledo.
Con esta medida, el Mercado Central consolida su rol como espacio estratégico para la economía regional, impulsando el consumo local y garantizando que cada familia pueda llenar su mesa con productos frescos y a precios justos.











