












En un fenómeno poco habitual desde épocas previas al cepo cambiario, cada vez más argentinos están yendo a sus bancos para vender dólares, en lugar de acumularlos. Analistas del sistema financiero coinciden en que podría tratarse de un “momento histórico”.
¿Qué está pasando?
Según reporta iProfesional, las ventas minoristas de dólares por home banking podrían alcanzar entre USD 900 y USD 1.000 millones solo este mes.
Este volumen implica un salto de entre 60 % y 100 % respecto a las ventas registradas desde que se eliminó el cepo para los minoristas.
Al mismo tiempo, la demanda por comprar dólares se desplomó: se estima que en la primera quincena de noviembre las compras minoristas rondaron los USD 1.000 millones, una cifra cinco veces menor que la de septiembre.
En otras palabras, lo que se veía hasta hace poco como una dolarización masiva (muchos compraban billetes verdes para protegerse de la devaluación) se está revirtiendo: las compras y las ventas podrían quedar muy equilibradas, algo inédito en los últimos años.
¿Por qué ocurre esta reversión?
Los expertos consultados por medios como iProfesional apuntan a algunas causas claves:
1. Expectativas postelectorales: Tras las elecciones, muchos pequeños ahorristas y pymes que habían dolarizado parte de su cartera podrían estar decidiendo volver a pesos, aprovechando la tranquilidad relativa del nuevo escenario político.
2. Mayor oferta de divisas: No solo hay venta de dólares desde particulares, sino también un aporte extra de divisas al mercado gracias a emisiones de deuda corporativa en dólares por parte de empresas. Según iProfesional, varias compañías ya emitieron más de USD 3.150 millones en obligaciones negociables para financiarse o refinanciar pasivos.
3. Proyecto de “inoculación fiscal”: El Gobierno impulsará una iniciativa para que aquellos dólares “bajo el colchón” (no declarados) vuelvan al sistema formal. El plan elevaría los umbrales de lo que constituye delito en el régimen penal tributario, lo que podría incentivar que esos billetes ingresen al circuito bancario.
¿Qué significa para las reservas y el mercado cambiario?
Esta ola de ventas minoristas ayuda a mejorar la oferta de divisas en el sistema, lo que podría aliviar la presión sobre el tipo de cambio.
Si se consolida este ritmo de ventas, podría cambiar la dinámica cambiaria reciente, dominada por compras masivas de dólares por parte de ahorristas.
Además, retener dólares dentro del sistema financiero (en lugar de sacarlos del país) fortalece las reservas y reduce la fuga de divisas.
Riesgos y desafíos
No todo es optimismo. Hay al menos dos desafíos potenciales a tener en cuenta:
1. Sostenibilidad del cambio de tendencia: que los minoristas vendan dólares ahora no garantiza que no vuelvan a dolarizarse si las expectativas cambiarias se deterioran.
2. Presión sobre los bancos: algunas fuentes advierten que las entidades financieras podrían tener problemas de fondeo en pesos, lo que las obligue a desprenderse de dólares para cumplir con sus obligaciones.
Conclusión
Lo que estamos viendo podría marcar un punto de inflexión: la dolarización intensa se estaría desarmando, al menos parcialmente, a través de los bancos. Si bien es demasiado pronto para asegurar que este movimiento sea duradero, su magnitud y velocidad ya llaman la atención de los analistas. En un contexto donde la política, el crédito y las expectativas convergen, es un momento clave para seguir de cerca la evolución cambiaria.











