












Un reciente informe del Instituto Argentina Grande (IAG) encendió alarmas a nivel nacional al mostrar un marcado deterioro del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) y un aumento sostenido del endeudamiento de los hogares. Según el análisis, el salario mínimo perdió más de un tercio de su valor real en los últimos meses, lo que provocó un impacto directo en el consumo y en la economía cotidiana de las familias.
De acuerdo con el IAG, el SMVM registró en octubre un valor de 322.000 pesos, ubicándose en su nivel real más bajo de los últimos 22 años. En términos de poder adquisitivo, esta caída representa una pérdida del 35,3% desde finales de 2023. Para volver a alcanzar el poder de compra que tenía en noviembre de ese año, se necesitaría un incremento estimado del 54,6%.
Comparaciones históricas

El informe también trazó paralelos con períodos anteriores. Para recuperar el nivel real que tenía en diciembre de 2019, el salario mínimo debería aumentar alrededor de un 77,5%. La brecha es aún mayor al comparar con 2015: el estudio estima que sería necesaria una recomposición del 127% para igualar aquel poder adquisitivo.
Caída del consumo y efectos económicos
La pérdida de ingresos reales ya se refleja en el comportamiento del consumo masivo. Las ventas en autoservicios mayoristas mostraron una baja del 13,1% interanual en septiembre, mientras que en los supermercados la actividad permanece estancada.
El IAG advierte que esta dinámica genera un “círculo vicioso” donde el menor poder de compra limita la recuperación de la producción industrial y de los servicios.
Endeudamiento en aumento
Otro aspecto preocupante del informe es la evolución del crédito informal y no bancario. Entre noviembre de 2023 y julio de 2025, el monto promedio adeudado por las familias a entidades no financieras creció un 87% en términos reales. Este proceso, según el documento, evidencia que cada vez más hogares recurren al endeudamiento para cubrir gastos cotidianos.
Mientras tanto, especialistas señalan que la recuperación del ingreso será clave para revertir la caída del consumo y aliviar la situación financiera de millones de argentinos.











