












El Gobierno de Misiones presentó una nueva edición de la campaña provincial “No Me Quemés”, una iniciativa que año tras año busca fortalecer la prevención de incendios forestales y rurales en un período donde las altas temperaturas y la baja humedad elevan el nivel de riesgo en toda la provincia.
La propuesta, impulsada por el Ministerio de Ecología en articulación con el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (IMAS), apunta a profundizar la educación ambiental y promover el uso responsable del fuego, tanto en zonas urbanas como rurales. Esta temporada, el foco estará puesto en la concientización comunitaria, la planificación preventiva y el trabajo coordinado entre organismos públicos.
Según explicaron desde la Provincia, la campaña incluirá charlas en escuelas y municipios, capacitaciones para distintos sectores, recorridas preventivas en áreas sensibles y una fuerte presencia en medios y redes con mensajes educativos. El objetivo es evitar conductas que puedan desencadenar focos de incendio, especialmente durante el verano, cuando las condiciones climáticas vuelven más frágiles a los ecosistemas misioneros.
Además, la edición 2025 del programa suma nuevas herramientas tecnológicas, como estaciones meteorológicas, sistemas de alerta temprana y monitoreo continuo del clima, lo que permitirá detectar riesgos con mayor anticipación y actuar rápidamente ante cualquier foco. También se reforzarán los controles en parques provinciales, zonas rurales y accesos viales, considerados puntos críticos durante la temporada estival.
Desde Ecología remarcaron que “No Me Quemés” nació con la idea de modificar hábitos, instalar una cultura de cuidado ambiental y promover la responsabilidad compartida entre ciudadanos, productores y turistas. No se trata solo de apagar incendios: se trata de evitarlos mediante educación, prevención y compromiso comunitario.
Con esta nueva edición, Misiones busca llegar al verano con un esquema de prevención más sólido y un trabajo interinstitucional fortalecido, para enfrentar una temporada que se prevé de alto riesgo en materia de incendios.











