












La aplicación del nuevo esquema de subsidios energéticos dispuesto por el Gobierno Nacional encendió las alarmas en Misiones, una provincia donde el clima cálido y el uso intensivo de electricidad vuelven casi imposible mantener consumos bajos. El comunicador y exdiputado provincial Roque Gervasoni, en su programa de streaming, advirtió que este verano comenzará a regir un recorte profundo que bajará el umbral subsidiado de 400 a 150 kWh mensuales, dejando a la mayoría de los hogares fuera de la tarifa bonificada.
Gervasoni señaló que la medida forma parte del plan nacional de reducción de subsidios y pidió a la población no responsabilizar a Energía de Misiones ni a las cooperativas eléctricas por los aumentos que se verán en las próximas facturas. Según explicó, el proceso de encarecimiento comenzó años atrás, cuando se dolarizó el precio mayorista de la energía, y continuó con las decisiones actuales del gobierno de Javier Milei, que prevé eliminar de manera progresiva las categorías N1, N2 y N3 hasta 2026.
El nuevo modelo mantiene una bonificación del 50 %, pero solo para un consumo básico de 150 kWh. Superado ese límite —algo que en Misiones ocurre fácilmente por las altas temperaturas y la necesidad de usar ventiladores o acondicionadores de aire gran parte del año— el usuario pasa automáticamente a pagar la tarifa plena.
Además, Gervasoni cuestionó que meses tradicionalmente calurosos en la provincia, como marzo, abril y mayo, hayan sido catalogados por Nación como “templados”, lo que reduciría aún más la posibilidad de acceder a beneficios adicionales. “La mayor parte del consumo eléctrico de los misioneros va a quedar sin bonificación”, advirtió.
Para dimensionar el impacto, detalló que el kilovatio hora por fuera del bloque subsidiado tendrá un costo de $171,99, frente a los $79,45 del valor bonificado. “Las facturas van a venir muy caras y muchas familias van a tener que elegir entre pagar la luz, comprar medicamentos o la comida de todos los días”, expresó.
El dirigente también recordó que los incrementos no solo afectarán a los hogares, sino también a servicios esenciales como el agua potable, cuyo proceso de captación y potabilización depende directamente de la energía eléctrica. En ese sentido, reclamó que así como el sur del país cuenta con tarifas diferenciales de gas por las bajas temperaturas, el norte debería recibir un esquema similar para la electricidad durante el verano.
Finalmente, reiteró que los aumentos responden exclusivamente a decisiones del Gobierno Nacional. “Si consumís más de 150 kWh, aunque sea por un aparato más encendido, ya pagás tarifa plena”, concluyó.











