












Inaugurada en 1975 bajo el impulso de un Estado provincial con sueños de potencia, la fábrica de Puerto Leoni celebra sus bodas de oro. De la gestión mixta a manos del Grupo Arcor, la historia de una planta que es columna vertebral de la economía regional.
Este 22 de diciembre no es una fecha más para el calendario productivo de Misiones. Se cumplen exactamente 50 años de la puesta en marcha de Papel Misionero, la empresa que nació para transformar el potencial forestal de la provincia en una realidad industrial de vanguardia.
La planta se inauguró en un contexto histórico complejo: diciembre de 1975, durante el gobierno nacional de Isabel Martínez de Perón y la gestión provincial de Miguel Ángel “Toto” Alterach. Sin embargo, el gran arquitecto del proyecto fue César Napoleón Ayrault, quien visionó a Papel Misionero —junto a otros hitos como el Ingenio San Javier— como el motor para generar valor agregado y empleo genuino en una provincia que apenas superaba las dos décadas de vida institucional.
Nacida originalmente con un modelo de capitales mixtos (Estado y privados), la empresa simbolizó una era de optimismo donde Argentina buscaba consolidarse como una potencia industrial pesada.
La historia de la compañía dio un giro rotundo durante la década de los 90. Bajo la administración de Ramón Puerta, la industria fue privatizada en una operación que, hasta el día de hoy, genera debates y controversias en el ámbito político.
Tras pasar por manos del Grupo Zucamor, en 2017 la planta fue adquirida por el Grupo Arcor. Bajo el control del gigante cordobés, Papel Misionero ha mantenido su identidad societaria y se ha consolidado como la "joya" del sector de empaques, siendo la principal productora de papel kraft (utilizado para cajas y embalajes) en el país.
Hoy, el complejo ubicado en Puerto Leoni es mucho más que una fábrica de papel. Es un modelo de integración productiva que incluye:
A 50 años de aquel primer sueño industrial, Papel Misionero sigue siendo un emblema de lo que Misiones puede producir, adaptándose a los tiempos pero conservando su rol estratégico en el corazón de la cuenca forestal misionera.
Fuerte: PlanB











