












A través de una resolución publicada este martes, el organismo eliminó las restricciones sobre la cosecha y flexibilizó las sanciones a los operadores. "Se prioriza la libertad de mercado", indicaron tras derogar normativas históricas.
El sector yerbatero vive un cambio de era. En cumplimiento con los decretos de desregulación impulsados por el Gobierno Nacional, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) oficializó hoy la Resolución 146/2025, marcando el fin de la intervención estatal en puntos clave de la producción y la comercialización.
Uno de los cambios más impactantes es la derogación de la Resolución 37/2007. Esta norma prohibía históricamente realizar la cosecha y secanza durante los meses de brotación para proteger la planta. Con la nueva medida, el INYM deja de intervenir en este calendario: ahora será responsabilidad exclusiva de cada productor decidir cuándo cosechar, basándose en su propio criterio técnico y comercial.
La "limpieza" normativa no solo afecta la producción, sino también el control administrativo. El directorio del instituto, que ahora cuenta con la firma del representante del Ejecutivo, Rodrigo Correa, eliminó viejos regímenes de sanciones por considerarlos "obsoletos":
Desde el organismo aclararon que este es solo el primer paso de una "depuración normativa". En las próximas semanas se continuarán analizando resoluciones más complejas para asegurar que ninguna normativa interna contradiga la libertad de oferta y demanda que rige actualmente.
La medida genera expectativas encontradas en la región: mientras algunos sectores celebran la quita de trabas burocráticas, otros observan con cautela cómo reaccionará el equilibrio del mercado sin el arbitraje estatal.











