












En un avance sin precedentes para la medicina regional, el Ministerio de Salud Pública de Misiones marcó un antes y un después en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas. A través del programa Incluir Salud, se concretó la implementación de la primera bomba de apomorfina dentro del sistema público provincial, una tecnología de alta complejidad que hasta hace poco parecía inalcanzable fuera del sector privado.
El protagonista de esta historia es Marcelino, un vecino de 64 años de Puerto Iguazú. Tras años de batallar contra un Parkinson avanzado, hoy accede a una oportunidad que redefine su horizonte: una estimulación dopaminérgica continua que promete devolverle la autonomía que la enfermedad le había arrebatado.
A diferencia de los comprimidos tradicionales, cuya efectividad puede ser irregular a medida que la patología progresa, este dispositivo realiza una infusión subcutánea constante.
La puesta en marcha de este tratamiento no es solo un logro médico, sino también de gestión. El operativo técnico estuvo a cargo del Servicio de Neurología del Hospital Escuela Dr. Ramón Madariaga, liderado por el Dr. Carlos Barros, con el apoyo fundamental de la Dra. Damaris Sidoruk.
La inversión para iniciar este camino es contundente:
"Esta es la segunda bomba colocada en toda la provincia, pero la primera en el ámbito público, lo que consolida el acceso equitativo a terapias de altísima complejidad", destacaron desde el Hospital Madariaga.











