












El Puerto de Posadas se consolida como el corazón estratégico del comercio exterior en la región. Este fin de semana, la terminal portuaria vivirá una jornada histórica con la llegada de 220 contenedores vacíos, un volumen que casi duplica las operaciones habituales y que tiene como objetivo potenciar las exportaciones de madera y resina de pino hacia el mundo.
La gran novedad de esta etapa es la incorporación de Maersk, una de las navieras más grandes del planeta, que comenzará a operar en la tierra colorada junto a MSC.
Para Nicolás Morales, vicepresidente del Directorio del Puerto, este avance es fundamental para la competitividad:
“El beneficio es no dejar a las empresas atadas a una sola naviera. Ahora pueden elegir quién les ofrece mejores precios y destinos para sus productos”, explicó el funcionario.
Uno de los hitos más recientes del puerto es la implementación del sistema LCL (carga parcializada). Esta modalidad permite que pequeñas empresas que no logran llenar un contenedor entero puedan exportar apenas unos pocos pallets.
El crecimiento exponencial del puerto no pasó desapercibido para la diplomacia. Andrew Dilts, agregado económico-comercial de la Embajada de Estados Unidos, visitó las instalaciones y se mostró sorprendido por el desarrollo logrado en apenas tres años.
Misiones, que ya es el principal exportador de té hacia el mercado estadounidense, recibió ofertas de capacitación y trabajo conjunto por parte de la embajada para seguir optimizando la logística fluvial.
Con todas las habilitaciones de Aduana y Prefectura al día, el Puerto de Posadas no solo reduce los costos logísticos —el principal obstáculo de la industria forestal— sino que garantiza un entorno seguro para que los productos misioneros lleguen a los mercados más exigentes del mundo.











