












El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) vuelve a estar en el ojo de la tormenta, pero esta vez no por el precio de la hoja verde, sino por una drástica decisión administrativa. Este martes, a través de la Resolución N.º 152/25, se oficializó el despido de aproximadamente 20 trabajadores, una medida que generó un rechazo inmediato por parte de los gremios.
Desde la conducción del organismo justificaron las desvinculaciones como parte de un plan de reorganización interna necesario para el nuevo funcionamiento de la entidad. Sin embargo, los detalles de los despidos encendieron las alarmas en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Según trascendió, entre los afectados se encuentran empleados con muchos años de antigüedad y, lo que agrava la situación para el sindicato, varios de ellos cumplían funciones como delegados gremiales. Esta coincidencia ha llevado a los representantes de los trabajadores a hablar de una posible persecución hacia quienes defienden los derechos laborales dentro del instituto.
Miriam López, secretaria general de ATE Misiones, fue contundente al manifestar su preocupación y ya adelantó los pasos a seguir:
Estos despidos ocurren en un momento de alta sensibilidad para el sector yerbatero, sumando una capa de conflicto institucional a la ya compleja situación económica que atraviesan los productores. La quita de estabilidad laboral en un organismo clave para la economía regional pone en duda cómo se verá afectada la operatividad y el control en el mercado de la yerba mate de aquí en adelante.











