












El brindis de Año Nuevo llegará acompañado de un nuevo ajuste para los conductores argentinos. A partir del primer minuto de este 1° de enero, cargar el tanque será más caro en todo el territorio nacional debido a una actualización impositiva que impactará de lleno en las pizarras de las estaciones de servicio.
La suba no responde a una decisión arbitraria de las petroleras, sino a la aplicación del Decreto 929/2025 publicado recientemente en el Boletín Oficial. Esta normativa establece la actualización de dos tributos clave:
Ambos gravámenes se trasladan de forma automática al consumidor final, lo que obliga a las empresas del sector a retocar los valores de la nafta y el gasoil de manera inmediata.
Este ajuste representa el primer desafío económico del 2026, sumándose a la inercia de incrementos que marcaron el cierre del año pasado. Para el usuario promedio, el impacto es doble: no solo afecta el presupuesto mensual destinado al vehículo particular, sino que genera una presión inevitable sobre los costos de logística y transporte de mercaderías, lo que suele derivar en nuevos aumentos de precios en góndola.
Se espera que, como ocurre habitualmente, las estaciones de servicio de bandera estatal lideren el cambio de precios, seguidas rápidamente por el resto de las compañías privadas.
Dato Clave: Si tenés que cargar combustible, la recomendación es acercarte a los surtidores antes de la medianoche para evitar los nuevos valores que regirán desde la madrugada del jueves.











