












La ciudad de Jardín América no sale de su asombro ante el avance de la investigación que involucra a una docente de 35 años, acusada de liderar una red de fraudes financieros afectando a su círculo más íntimo. Lo que comenzó con la denuncia de una familiar directa, terminó destapando una "olla" de engaños dentro del ámbito escolar.
La implicada, que permanece detenida desde el pasado 7 de enero, fue capturada inicialmente luego de que su propia tía, una mujer de 68 años, alertara a las autoridades. Según la denuncia, la docente habría manipulado a su familiar para obtener datos biométricos y acceso a su home banking bajo falsas promesas de ayuda, logrando gestionar un crédito superior al millón de pesos sin consentimiento.
Con el correr de las horas y tras el secuestro de su teléfono celular por parte de la División Cibercrimen, la situación judicial de la mujer se complicó significativamente. Este 10 de enero se sumó una nueva denuncia penal: una colega de 41 años reveló que también fue víctima de la maniobra.
En este caso, la docente habría utilizado copias de DNI, CBU y fotos de rostro obtenidas bajo el pretexto de "trámites laborales" para solicitar un préstamo en una red mutual. La víctima se encontró de pronto con una deuda de 24 cuotas por un dinero que jamás recibió.
Desde la Unidad Regional IX informaron que estos no serían casos aislados. El perfil de la acusada coincide con varias denuncias previas realizadas por otras compañeras de trabajo. Los investigadores creen que la mujer aprovechaba la confianza del entorno docente para recolectar información sensible y ejecutar los fraudes digitales.
Por estas horas, la Justicia continúa peritando los dispositivos electrónicos secuestrados y no se descarta que, al hacerse público el caso, aparezcan nuevos damnificados en la zona centro de la provincia. La docente permanece alojada en sede policial a disposición del magistrado interviniente.











