












En un escenario político cada vez más polarizado, el Ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, salió al cruce de las versiones que circulaban sobre la salud financiera de la provincia. Ante los cuestionamientos lanzados desde sectores de La Libertad Avanza, el funcionario fue tajante: Misiones no está en default y los números técnicos respaldan la solvencia del territorio colorado.
El centro de la polémica se encendió tras declaraciones del diputado Diego Hartfield. Sin embargo, Safrán utilizó un argumento de peso internacional para desmentirlo: la reciente calificación de Moody’s. Según el ministro, esta prestigiosa calificadora ratificó que la provincia mantiene un riesgo fiscal bajo, fruto de una conducta financiera responsable que ya lleva más de 20 años de vigencia.
Inversión estratégica, no gasto corriente
Uno de los puntos más calientes del debate fue el crédito obtenido a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Safrán aclaró que este dinero no se utiliza para "tapar baches" o pagar sueldos, sino que tiene un destino específico y transformador: infraestructura energética. Se trata de una obra de alta tensión que, según el ministro, debió ser ejecutada por el Estado Nacional pero que la provincia decidió encarar para asegurar el suministro a los misioneros.
El reclamo a Nación
Lejos de quedarse solo en la defensa, el titular de la cartera económica lanzó un guante a la dirigencia opositora. Invitó a los legisladores nacionales por Misiones a que enfoquen sus esfuerzos en reclamar lo que le corresponde a la provincia. Entre las deudas pendientes, Safrán enumeró:
Finalmente, Safrán reconoció que, aunque los números macroeconómicos puedan mostrar cierta estabilidad, la "microeconomía" de los productores y comerciantes sigue siendo el gran desafío a resolver para recuperar el empleo pleno.











