












La familia yerbatera de Misiones atraviesa uno de sus momentos más críticos. En un clima de tensión creciente, los integrantes de la Mesa Asesora Yerbatera mantuvieron este viernes una reunión determinante en Posadas con el presidente del INYM, Rodrigo Correa, y la diputada nacional de La Libertad Avanza, Maura Gruber, buscando respuestas ante la parálisis que afecta al sector.
El malestar no es casual: los productores denuncian que la cadena de pagos se está rompiendo y que el organismo encargado de regular la actividad ha perdido su brújula, desmantelando controles mientras, paradójicamente, aumenta su presupuesto y el costo de la estampilla.
El panorama financiero encendió las alarmas tras las noticias sobre la Cooperativa Andresito, que debió diferir pagos a sus socios debido al complejo contexto nacional, aunque sus directivos aseguran que la entidad sigue sólida. Sin embargo, la preocupación se extiende a otras firmas como La Hoja, cuya situación económica es calificada como "más delicada" por referentes del sector como Sergio Delapierre.
"Estamos yendo en caída libre", advirtió Delapierre, quien señaló que el productor primario siente las medidas recientes del INYM como una "burla". El descontento apunta a una contradicción política: el aumento de la "caja" del instituto en un momento donde las herramientas de control han sido reducidas al mínimo.
La presencia de la diputada Gruber en la mesa de diálogo no es menor. Los productores esperan que funcione como un puente directo con Buenos Aires para reordenar un organismo que hoy ven sobredimensionado en gastos pero ineficiente en soluciones.
Desde la Mesa Asesora fueron tajantes: el camino debe ser bajar los gastos y mejorar los controles, no agrandar la estructura a costa del bolsillo del productor. Con los ánimos "que arden" en las chacras, el sector espera definiciones urgentes para evitar que el colapso de la cadena yerbatera pase de ser una amenaza a una realidad irreversible en las próximas semanas.











