












La ciudad de Posadas se ve sacudida por una grave denuncia de abuso sexual infantil que involucra a un comerciante de 57 años. El acusado, cuya identidad se mantiene bajo reserva para proteger el proceso judicial, deberá comparecer ante el Juez de Instrucción 7, Miguel Mattos, bajo cargos que atentan contra la integridad sexual de un niño de 12 años.
La investigación sugiere que el detenido utilizaba una fachada de "ayuda laboral" para acercarse a la víctima. Según el expediente, el menor colaboraba informalmente en el comercio del acusado, situación que habría sido aprovechada para cometer los vejámenes.
La alarma se encendió en el entorno familiar del niño, quienes detectaron un acoso sistemático a través de mensajería digital. Se sospecha que el hombre utilizaba perfiles falsos en redes sociales para mantener un contacto insistente, lo que derivó en la denuncia inmediata y la intervención de la Justicia.
El pasado viernes 6, un operativo conjunto entre la Policía de Misiones, la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) y el fiscal de ciberdelitos, Juan Espeche, culminó con la detención del sospechoso.
Durante el registro de su vivienda, los peritos secuestraron:
Sin embargo, lo que más sorprendió a los investigadores fue un hallazgo debajo de la almohada del acusado: un "payé". Se trataba de un ajo que contenía en su interior un papel con el nombre de la víctima. Este objeto esotérico fue incorporado a la causa por su relevancia en el contexto del acoso y la manipulación psicológica ejercida.
Actualmente, el material tecnológico se encuentra bajo estricta cadena de custodia. Los resultados de los peritajes digitales serán determinantes para confirmar el alcance de las comunicaciones y consolidar la acusación contra el comerciante, quien permanece bajo custodia judicial mientras la comunidad espera justicia.











