












El debate por la baja de la edad de imputabilidad en menores sumó un capítulo clave con la intervención de los diputados nacionales por Misiones. Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Daniel Vancsik y Yamila Ruiz sentaron una postura firme que combina la necesidad de actualización legal con una exigencia innegociable: el federalismo económico.
La jornada comenzó con un fuerte posicionamiento liderado por Herrera Ahuad, quien presentó una disidencia al dictamen de mayoría. La premisa del bloque misionero fue clara: no se pueden aprobar leyes "enlatadas" diseñadas para los grandes centros urbanos que ignoren las particularidades del interior del país.
Además, el exgobernador protagonizó un momento de reflexión en el recinto al solicitar una moción de orden y respeto. Herrera Ahuad, quien padece hipoacusia, pidió condiciones adecuadas de escucha para poder seguir el debate con precisión, un planteo que fue respaldado por sus pares y que puso de relieve la importancia de la institucionalidad frente a los climas de confrontación política.
Uno de los puntos más críticos expuestos por los legisladores misioneristas fue la falta de recursos presupuestarios previstos en el proyecto original. Los diputados advirtieron que sancionar una ley sin garantizar el dinero para su aplicación es condenar a las provincias al incumplimiento.
Para el bloque misionero, esta normativa es una "ley de grandes oportunidades para la Argentina" siempre y cuando se aborde desde la seguridad y la protección de derechos, tal como lo han hecho países vecinos como Chile y Brasil. Con esta intervención, el "misionerismo" vuelve a demostrar que su agenda en Buenos Aires está atada a la realidad económica y social de la tierra colorada.











