












La capital misionera vivió horas de máxima tensión este jueves tras el paso de un fuerte frente de tormenta que azotó distintos barrios de la ciudad. Con ráfagas de viento que superaron las expectativas, el temporal no solo trajo alivio al calor, sino que dejó a su paso voladuras de techos, árboles caídos y cortes en el tendido eléctrico, movilizando un amplio operativo de seguridad.
Desde las primeras horas de la tarde, la Policía de Misiones y diversas divisiones de Bomberos iniciaron un relevamiento preventivo para asistir a los vecinos. Uno de los puntos más críticos se registró en el Barrio Miguel Lanús, específicamente en la intersección de las calles Krause y Gran Malvinas, donde la caída de cables de alta tensión generó alarma entre los residentes, obligando a perímetros de seguridad hasta la llegada de cuadrillas especializadas.
El impacto del viento se sintió con fuerza en otros sectores:
Las autoridades locales informaron que el monitoreo continuará durante las próximas horas, ya que el pronóstico sigue siendo inestable. Se recomienda a la población evitar circular por zonas con árboles añosos o cables sueltos y reportar cualquier emergencia a la línea 911.
Mientras el personal municipal y policial trabaja en la remoción de escombros y ramas, se evalúa el alcance de los daños para coordinar la entrega de asistencia a las familias que sufrieron daños en sus viviendas.











