












Después de una larga espera y casi seis años desde la clausura del polémico zoológico de Luján, los osos pardos Gordo y Florencia, junto a la tigresa Flora, finalmente dejaron atrás sus jaulas. Este lunes comenzó un mega operativo de traslado internacional que llevará a estos animales a santuarios de alta complejidad en Bulgaria y Países Bajos, donde conocerán por primera vez una vida similar a su hábitat natural.
El operativo, que movilizó a especialistas y equipos de protección animal, se inició en el predio de Luján y recorrió la Ruta 6 hasta Cañuelas para controles veterinarios, antes de llegar a la terminal de cargas del Aeropuerto de Ezeiza.
Los animales tendrán destinos diferentes según su especie y necesidades:
Uno de los datos más destacados del traslado es que los animales no fueron sedados. Viajan conscientes bajo un estricto protocolo sanitario que prioriza su seguridad y reduce riesgos de salud durante las horas de vuelo. Para llegar a este día, un equipo de especialistas trabajó durante más de seis meses alimentándolos y preparándolos físicamente para el esfuerzo del viaje.
Aunque el traslado de estos tres ejemplares es un hito histórico, la situación del ex zoológico de Luján sigue siendo preocupante. Se estima que en el lugar todavía permanecen alrededor de 62 felinos en estado de abandono, a la espera de que se gestionen nuevos traslados o mejoras en su custodia.
Para Gordo, Florencia y Flora, el cautiverio de más de 17 años llegó a su fin. Se espera que este martes por la noche ya pisen suelo europeo para comenzar su nueva vida en libertad controlada.











