












El dolor sigue a flor de piel, pero hoy la familia de Kim Gómez podría encontrar un primer alivio en los tribunales. Este miércoles, a un año exacto del brutal crimen que conmocionó al país, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata dará a conocer el veredicto contra T. G., el principal acusado por la muerte de la niña de siete años.
Aquel 25 de febrero de 2025 quedó marcado a fuego en el barrio Altos de San Lorenzo. Lo que comenzó como un robo terminó en una pesadilla: Kim fue arrastrada debajo de un auto durante 15 cuadras luego de que dos delincuentes le arrebataran el vehículo a su madre. Hoy, los jueces Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Mercenaro definirán si el joven de 18 años es culpable de "homicidio en ocasión de robo".
Debido a que el imputado era menor de edad al momento del hecho (tenía 17 años), el proceso judicial sigue pautas específicas. Aunque hoy se conozca si es culpable o inocente, la pena exacta se determinará más adelante. Se estima que la condena podría oscilar entre los 10 y 25 años de prisión, aunque los beneficios del régimen penal juvenil podrían reducir ese tiempo, un punto que genera tensión en la querella.
El segundo implicado en el robo, que en ese entonces tenía apenas 14 años, fue identificado como coautor pero permanece fuera del alcance de la justicia penal debido a su edad, una realidad que la familia de Kim ha tenido que procesar con mucha entereza.
Las pruebas contra T. G. parecen contundentes. Entre los elementos clave se encuentra una grabación de seguridad que lo muestra usando un short con la imagen de Diego Maradona, prenda que fue secuestrada en su propio domicilio.
Sin embargo, más allá de lo técnico, el juicio estuvo cargado de emoción. Marcos Gómez, el padre de Kim, compartió un desgarrador mensaje en sus redes sociales: "Hoy deberíamos estar de vacaciones en Claromecó, construyendo nuestro castillo de arena". Con una dignidad admirable, agradeció el apoyo de miles de personas que, desde el primer día, se unieron al pedido de justicia.
El veredicto de hoy no devolverá a Kim, pero para sus padres y para toda la comunidad, representa la esperanza de que un acto de tal crueldad no quede impune.











