












La noche del lunes se transformó en una pesadilla para una familia de Oberá, aunque el rápido instinto de supervivencia evitó una tragedia irreparable. Una mujer de 38 años y sus dos hijos, de 12 y 15 años, lograron abandonar su hogar segundos antes de que un incendio voraz redujera todo a cenizas.
El siniestro ocurrió cerca de las 20:50 en una vivienda del Lote 138. Según las primeras pericias y el relato de los afectados, el fuego se habría originado de la manera más impensada: por el uso de velas encendidas en el sector del comedor y el baño, las cuales habrían tomado contacto con materiales inflamables.
Debido a que la estructura era mayormente de madera, las llamas se propagaron con una velocidad aterradora. Para cuando los efectivos de la Comisaría de San Martín y las dotaciones de Bomberos Voluntarios llegaron al lugar, el foco ígneo ya había tomado gran parte del inmueble.
A pesar del esfuerzo denodado de los bomberos para sofocar el incendio y evitar que las casas linderas corrieran la misma suerte, las pérdidas dentro de la propiedad fueron totales. Sin embargo, lo más importante es que los tres ocupantes resultaron ilesos y no requirieron asistencia médica de urgencia.
Las autoridades locales recordaron la importancia de extremar los cuidados con el uso de velas y elementos de llama abierta dentro del hogar, especialmente en construcciones de madera.











