












Bajo el cielo de Posadas y con el sentimiento a flor de piel, la provincia de Misiones volvió a demostrar que la causa Malvinas es una herida abierta que se sana con memoria y honor. En el marco del 44° aniversario de la gesta, la costanera capitalina se convirtió en el escenario de un homenaje cargado de mística, donde el pueblo y sus autoridades recordaron a los 632 héroes que dieron la vida por la patria.
La ceremonia, que contó con la presencia del gobernador Hugo Passalacqua, se centró en el Monumento a los Caídos. Allí, entre uniformes, banderas argentinas y el respeto de los vecinos, se rindió especial tributo a los 460 misioneros que formaron parte del conflicto, haciendo hincapié en los nueve jóvenes de la tierra colorada que no regresaron del frente de batalla.
Durante el acto, Passalacqua fue tajante al defender la identidad territorial y el orgullo nacional. El mandatario advirtió sobre la existencia de voces que intentan "desmalvinizar" el país, calificando esa postura como "injusta y cruel". “Las Islas Malvinas fueron, son y serán de la República Argentina”, sentenció, recordando que más allá de cualquier recurso económico, lo que prima es el derecho soberano y el sacrificio de quienes allí descansan.
La vigilia no fue solo un acto protocolar, sino un encuentro de profunda espiritualidad y cultura:
Por su parte, Juan Antonio Solonyezny, referente de los veteranos locales, llamó a la reflexión sobre el presente del país: “Tenemos que analizar si estamos a la altura de esos veteranos que están en las islas”, expresó, subrayando que la única historia válida es la que se escribió con sangre entre abril y junio de 1982.
Misiones, una vez más, ratificó que el reclamo por las islas no es solo un hecho diplomático, sino un compromiso innegociable con su propia historia y sus héroes.











