












Un hallazgo que comenzó como un accidente vial terminó revelando un complejo entramado delictivo en la localidad de El Alcázar. Lo que parecía ser un simple despiste sobre la Ruta Provincial 211 escondía una camioneta robada y acondicionada minuciosamente para el tráfico ilegal de mercaderías.
Pasado el mediodía del domingo, un aviso alertó a la Policía de Misiones sobre un vehículo volcado a la altura del kilómetro 17. Al llegar al lugar, los efectivos se toparon con una Volkswagen Taos abandonada, sin llaves y sin rastros de sus ocupantes. El escenario era sospechoso desde el primer minuto.
Al inspeccionar el interior del rodado, los uniformados confirmaron las sospechas de los investigadores. La camioneta había sido "vaciada": no contaba con asientos traseros ni paneles en las puertas laterales. Este tipo de modificaciones son una marca registrada de las bandas que operan en la zona, diseñadas para maximizar el espacio de carga y transportar grandes volúmenes de cigarrillos o mercadería de contrabando a alta velocidad. En el interior, de hecho, se hallaron restos de embalajes que refuerzan esta hipótesis.
La investigación dio un giro definitivo cerca de la noche, cuando la División Cibercrimen analizó los datos del vehículo. El dominio que llevaba puesto era apócrifo y no coincidía con el rodado. Tras verificar el número de chasis, saltó la verdad: la camioneta tenía un pedido de secuestro activo por robo en la provincia de Buenos Aires.
El vehículo fue secuestrado por las autoridades provinciales, quienes ahora trabajan para identificar al conductor que, tras el vuelco, logró huir del lugar dejando atrás una pieza clave para desbaratar nuevas rutas delictivas en la región.











