












En un escenario económico complejo donde el consumo no deja de caer, la dirigencia política de Misiones ha decidido pasar a la ofensiva. Bajo la premisa de que "producir en la frontera no puede ser un castigo", el bloque de diputados de Encuentro Misionero consolidó una alianza estratégica con la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) para impulsar una reforma tributaria profunda que alivie el bolsillo de los misioneros.
El eje del reclamo, liderado por el presidente de la Legislatura, Ing. Sebastián Macías, pone el foco en una cifra alarmante: el 43% del precio de cualquier producto que compramos está compuesto por impuestos. De esa carga, casi el 80% corresponde a tributos nacionales que se van de la provincia y no regresan en obras ni inversiones. "Es una asimetría estructural que nos quita competitividad", sentenciaron desde la mesa de trabajo.
La geografía de Misiones es su mayor riqueza, pero también su mayor desafío logístico. Con el 90% de sus límites lindando con Paraguay y Brasil, el comercio local lucha a diario contra los precios internacionales. Por ello, el proyecto presentado por los diputados Alejandro Arnhold, José Pastori y Juan José Szychowski ante la Nación no anda con vueltas y exige un Régimen Impositivo Diferencial.
¿Qué propone el bloque Encuentro Misionero?
Desde la CCIP, su titular Federico Panozzo fue claro: el empresariado misionero no busca evadir, sino sobrevivir y crecer. El objetivo es que los impuestos vuelvan en servicios, rutas y energía, y no que se diluyan en el centralismo porteño. Con esta agenda, Misiones busca blindar su economía y garantizar que el esfuerzo de quienes producen se quede en la tierra colorada.











