












Un grave episodio de corrupción sacude a la fuerza de seguridad provincial en Posadas. Tres efectivos pertenecientes a la División Investigaciones de la Unidad Regional I fueron detenidos y separados de sus cargos, acusados de exigir dinero a un comerciante para no detenerlo, en lo que se investiga como un caso de cohecho y extorsión.
La investigación se disparó tras la valiente denuncia de un empresario local. Según el denunciante, todo comenzó tras la ruptura de una sociedad comercial y una demanda de su exsocio. En ese contexto, los policías habrían montado una maniobra ilegal: le exigían una importante suma de dinero a cambio de "limpiar" su situación y evitar una supuesta orden de detención que pesaba sobre él.
El operativo: Dinero marcado y caída en flagrancia
Al tomar conocimiento, la Jefatura de Policía no dudó y dio intervención inmediata a la Dirección General de Asuntos Internos. Bajo supervisión judicial, se organizó un operativo de seguimiento encubierto para atrapar a los sospechosos con las manos en la masa.
El miércoles por la noche, la trampa se cerró. Efectivos encubiertos detuvieron a uno de los implicados justo en el momento en que se disponía a cobrar el dinero pactado. Tras esta primera captura, la Justicia ordenó el arresto de los otros dos policías señalados en la causa.
Tolerancia cero
Desde la Jefatura de Policía confirmaron que los tres involucrados fueron separados preventivamente de sus funciones y ya se encuentran a disposición del magistrado interviniente. En un comunicado, la institución reafirmó su postura de "tolerancia cero" ante conductas delictivas dentro de la fuerza, buscando llevar transparencia a la comunidad ante un hecho que empaña la labor policial.











