












El Concejo Deliberante de Puerto Piray volvió a sesionar tras el período de duelo por el fallecimiento del edil Remigio Smith, y lo hizo en medio de un clima de fuerte expectativa política y vecinal para definir quién heredaría su lugar en el recinto. Tras una serie de renuncias encadenadas y un picante debate por los tiempos administrativos, finalmente se confirmó que Adrián Duarte será el encargado de ocupar la banca vacante.
La resolución no fue directa. Antes de llegar a la designación de Duarte, el cuerpo legislativo tuvo que tratar y aprobar formalmente las renuncias consecutivas de Javier Giménez, Miguel Benítez y Francisco Solís, quienes figuraban como los suplentes inmediatos en la lista electoral pero decidieron dar un paso al costado. Ante este escenario, la línea de sucesión corrió hasta el cuarto lugar, dándole luz verde a Duarte, un hombre que no es ajeno al funcionamiento de la casa de las leyes local, ya que se desempeñó previamente como secretario legislativo durante la gestión del propio Smith.
Sin embargo, el momento de mayor tensión de la noche se vivió a la hora de definir los plazos para oficializar el nombramiento ante el Tribunal Electoral. La postura inicial de la presidenta del Concejo, Claudia Posdeley, de esperar a los carriles administrativos habituales para remitir la documentación, encendió la mecha entre los vecinos presentes en el recinto. El público exigió a viva voz acelerar el trámite mediante una sesión extraordinaria esa misma noche para evitar dilaciones.
Tras un fuerte intercambio de posturas y el reclamo de la comunidad, los ediles cedieron y convocaron a la reunión urgente para aprobar el acta de inmediato. Con este paso resuelto, la notificación oficial ya viaja rumbo al Tribunal Electoral y, si los plazos marchan según lo previsto, Adrián Duarte estará prestando juramento y asumiendo funciones en la próxima sesión ordinaria de Puerto Piray.











