EL MISTERIO DE LA MÁSCARA: ¿Por qué el arquero de Argelia jugó "blindado" contra Argentina?

Hace 1 mes Deportes

 ​El partido entre la Selección Argentina y Argelia dejó una imagen que se volvió viral en las redes sociales y despertó la intriga de miles de hinchas: la presencia del arquero africano, Luca Zidane, atajando con una llamativa máscara negra que cubría gran parte de su rostro. Lejos de tratarse de una moda o una cábala estética, el accesorio ocultaba una dramática razón médica que casi lo deja afuera de la gran cita futbolística. 

​La respuesta detrás del uso de este protector blindado se remonta al pasado mes de abril, cuando el futbolista —hijo del legendario Zinedine Zidane— sufrió un violentísimo choque mientras defendía el arco del Granada en el fútbol español. El impacto fue tan severo que le provocó una fractura de mandíbula y mentón, una lesión de altísima gravedad que encendió todas las alarmas y puso en serio riesgo su presencia en el torneo.

​A pesar de que los plazos de recuperación fueron milagrosos y el guardameta logró llegar a tiempo para sumarse al plantel dirigido por Vladimir Petković, la zona ósea de su cara todavía se encuentra en pleno proceso de consolidación y extrema sensibilidad. Es por esto que los médicos le impusieron el uso obligatorio de la máscara de carbono: un escudo clave diseñado para absorber cualquier pelotazo, codazo o choque fortuito que pudiera desplazar la fractura y agravar el cuadro de forma irreversible.

Gracias a este blindaje especial, el arquero nacido en Francia —pero que eligió representar a Argelia por las raíces de su padre— pudo plantarse bajo los tres palos frente a los delanteros argentinos, demostrando que ni una fractura en el rostro iba a impedirle cumplir su sueño en la cancha. 

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